En el tema del medio ambiente se habla de un gran número de términos, conceptos, problemáticas e iniciativas que cada vez más se instalan en la mente de las personas (quienes consumen y quienes producen):

Consumo sostenible, mercados verdes, reciclaje, biodiversidad, Responsabilidad Social Empresarial, producción limpia, energías alternativas, desarrollo sostenible, ser verde, conciencia ambiental, ecosellos, calentamiento global, comercio justo, gestión ambiental, turismo sostenible, productos ecológicos, valor compartido, son algunos de ellos.

Pero, ¿qué tiene que ver esto con el marketing?

La respuesta está en interrogantes como:

¿Cómo se habla de estos temas ambientales?

¿Cómo se crean nuevas variables de segmentación a partir del tema ambiental?

¿Cómo se comunica el tema ambiental?

¿Cómo se vende el tema ambiental?  y más allá,

¿Cómo se integra este tema como un atributo que genere un pluss, un valor agregado para las marcas?

Esta es la forma como concebimos y definimos el Marketing VERDE, como  la oportunidad de vincular el tema ambiental, ecológico o VERDE al direccionamiento estratégico y creativo de las marcas, convirtiéndolo en un valor agregado que puede estar presente desde el diseño de los productos y propuesta de valor de las empresas,  hasta la forma como esta oferta de valor se comunica, se acerca y se conecta con el consumidor.

Hacer Marketing VERDE es seguir la misma lógica del marketing, pero teniendo el concepto VERDE como un claro diferenciador que crea oportunidades de negocio y de valor para la marca, que sugiere una nueva forma de ejecutar las estrategias y que, al mismo tiempo, promueve una conciencia de consumo y producción sostenible.